Hace no mucho hablabamos en clase acerca de las operaciones creativas, es decir, qué operaciones podíamos realizar sobre los objetos para conseguir algo original e innovador de una manera parcial o total, en cualquier caso las operaciones son las siguientes:
- Aumentar
- Disminuir
- Sumar
- Restar
- Multiplicar
- Dividir
- Sustituir
- Invertir
- Unir
- Desunir
- Incluir
- Excluir
- Adaptar
- Reordenar
- Renovar
- Combinar
- Dar otros usos
- Dotar de cualidades
- Modificar
a partir de estas operaciones podemos crear objetos origin
ales y distintos, con la más mínima modificación, este es el caso de los objetos imposibles (de los que supongo, ya os hablare muy pronto) o de cualquier objeto cotidiano, por ejemplo: ¿A quién fue la primera persona que se le ocurrió reducir un ordenador para hacer un portátil? (a los japoneses evidentemente), o cuantas obras s
e realizan en el arte de vanguardia simplemente sustituyendo unos elementos de la figura por otros, o reordenando dichas partes, o es mas, a quien se le ocurrió dar mas de un uso a la baba de caracol...
De hecho el otro día, hablando de objetos imposibles, a un compañero se le ocurrió quitar una de las lentes de unas gafas, de odo que teníamos 2 patillas y solo un ojo, ya está, objeto inútil donde los haya.
Para terminar y no aburrir a mis queridos lectores con tanta cháchara, os dejo un ejemplo muy curioso de lo que se puede conseguir aplicando estas operaciones que he expuesto en objetos cotidianos, ya verés como análizando cuidadosamente, no es necesario utilizar mas de una o dos operaciones para crear algo tan divertido como lo que tenemos a continuación.

